jueves, 27 de agosto de 2009

3. El sistema nervioso como instrumento de clasificación

1. Inventario de los datos fisiológicos.

Para explicar los acontecimientos mentales que hemos estado mencionando a lo largo de los capítulos anteriores, en este segmento se describirá la anatomía y fisiología de los procesos que actúan dentro de estos.

Se toma en cuenta la teoría que nos propone que el sistema nervioso está compuesto por neuronas. Esta teoría tiene diferentes enunciados:

-El sistema nervioso está organizado jerárquicamente y que la corteza cerebral es el nivel más alto ya que se encarga de la unión y conexión entre el input sensorial y el output motor.

- Dentro del sistema existen más células nerviosas que fibras aferentes y eferentes. Asimismo hay menos fibras aferentes que receptores sensoriales.

- No existe correspondencia entre los estímulos y los impulsos nerviosos que estos atribuyen. Los estímulos pueden diferir entre ellos según sus características pero los impulsos que son transmitidos son uniformes y de la misma calidad.

- El impulso no es conducido continuamente sino sucesivamente a través de diferentes fibras nerviosas a lo largo de intervalos breves. A esto le llamamos actualmente transmisión de un estímulo a través de sinapsis.

- Las fibras nerviosas no son necesariamente unidireccionales. Es la posición la que determina la dirección en la que viaja el impulso.

- Las neuronas siguen el principio de “todo o nada”. Es decir, transmiten el impulso o no, pero mientras lo transmiten lo hará con la misma intensidad.

- El impulso transportado por una serie de fibras nerviosas puede variar en número de descargas lo que puede conllevar a un cambio en la intensidad del mismo.

- Las descargas pueden ser excitatorias o inhibitorias.

- El segmento entre neurona y neurona donde es transmitido el impulso se llama sinapsis. Éstas pueden ser establecidas y alteradas para formar nuevos recorridos de transmisión, pero estos cambios dependen de su actividad.

- Existe hiciste una hipótesis que establece que se crea una sinapsis entre dos neuronas que son disparadas simultáneamente. Esto provoca que cuando la primera neurona envía un impulso a la segunda, la segunda también lo haga hacia la primera.

- El fenómeno de la adición se refiere a la capacidad de la sumatoria de impulsos que por sí solos son débiles pero juntos pueden llegar a excitar a otra neurona.

- Algunas sensaciones específicas requieren de la excitación de más de un órgano receptor para poder ser experimentadas.

2. Supuestos simplificadores a partir de los cuales se discutirá el función del principio

En este apartado se discutirán las hipótesis simplificadoras, para luego irlas descartando. asimismo se hablará acerca de los modelos que nos sirven para explicar las características principales del proceso de clasificación.

- La primera hipótesis simplificadora consiste en averiguar cómo un impulso aferente es clasificado según otros impulsos iguales en los centros superiores del sistema nervioso. Según Hayek esto no se puede realizar porque varios impulsos similares aislados no pueden causar una sensación.

- La segunda hipótesis habla sobre las conexiones entre neuronas sensoriales, pero ésta será desarrollada en el siguiente capítulo.

- La tercera y última propone dejar a un lado la estructura jerárquica del sistema nervioso central y considerar las conexiones de las fibras sensoriales como un único y mismo nivel. No se debe tomar en cuenta al sistema nervioso como dos partes distintas (mecanismos motores y sensoriales), sino como un único sistema senso-motor.

Además los impulsos sensoriales particulares pueden tener diferentes efectos sobre otros procesos centrales. Es decir, pueden estimular otros impulsos o neuronas.

Por fines didácticos en el presente capítulo se considerará el sistema de conexiones neurales como una capacidad inicial en un organismo de formar tales conexiones. Es decir, el individuo no nace con las conexiones ya establecidas si no que las va desarrollando a lo largo de su vida.
Se cree que hay células mediadas que interconectan las neuronas que reciben el impulso y los órganos receptores por lo que no hay conexiones directas de la corteza cerebral con los estos. Por último, hay que aclarar que cuando se habló de conexiones se refirió tanto a conexiones potenciales como a conexiones suficientemente fuertes por si solas.


3. Formas elementales de clasificación
En el tercer apartado del tercer capítulo se habla acerca de que si dos neuronas están conectadas exactamente con el mismo grupo de neuronas, entonces, un impulso transmitido a cualquiera de estas dos causará el mismo efecto sobre el grupo de neuronas que la otra, jerárquicamente hablando, éstas tendrían la misma posición. Por otro lado, neuronas que no comparten en su totalidad conexiones con otras neuronas, podrían tener diferentes grados de posición dentro de la jerarquía.

La posición de las neuronas puede variar en grado y en tipo. El grado de similitud de las posiciones se refiere a cuando la cantidad de conexiones de dos neuronas con otras es la misma y éstas, al mismo tiempo, deben ser de la misma intensidad. Sin embargo, la posición puede diferir. Esto se refiere a que la relación de la similitud no es transitiva.

Cuando los receptores de estímulos están juntos y activan neuronas, es muy probable que tengan una posición parecida.

La clasificación de los impulsos como equivalentes se da debido a la frecuencia en que éstos se transmiten en conjunto. Esto tiene tres razones para ser comprobado, éstas son las siguientes:

1. Las conexiones estrechas entre las respectivas neuronas a las que los impulsos pertenecen surgen gracias a la excitación simultánea de los órganos sensibles por los estímulos físicamente parecidos. Esta cercanía puede ser mayor cuando se sitúan los receptores se encuentran más cercanos.

2. Normalmente, los estímulos son acompañados por otros diferentes. Entonces, las conexiones neuronales que les corresponden evidencian la frecuencia que aparecen juntos, aunque no se relacionen.

3. El organismo registrará como simultáneos un estimulo y una condición corporal cuando el estímulo se presenta exactamente en el momento de cierto estado físico.

Todo lo anterior resultará en un sistema de relaciones y conexiones que comprenderá la frecuencia en que los diferentes tipos de estímulos se muestran al mismo tiempo. Por estas conexiones los impulsos serán primarios o secundarios , dependiendo al estimulo que respondan. Es decir, los impulsos que reaccionan a estímulos, serán los primarios, mientras que aquellos que reaccionen a los primarios, serán los secundarios. Así, se da lugar a una actividad sucesiva de impulsos primarios (séquito), por lo que la identidad de estos impulsos producirá, la organización de ellos entre clases.

4. Formas complejas de clasificación.

Por las amplia cantidad de combinaciones posibles, un impulso puede pertenecer a más de una clase. Esto nos muestra una clasificación múltiple y más compleja de la que hemos discutido anteriormente.

En este tipo de clasificación los impulsos serán objeto y acto de clasificación. Como observamos en el apartado anterior, los impulsos primarios actúan como acto clasificador de los estímulos, pero, al mismo tiempo, estos dan lugar a otros (los secundarios), volviéndose así objeto clasificado.

Es importante mencionar que en lo que hemos llamado séquito, se pueden dar conexiones tanto efectivas como potenciales.

Ahora tomaremos en cuenta también la localización del estimulo que causa el impulso. Esta puede ser una razón por la que se diferencien tales estímulos ya que aunque permanezcan indistinguibles, gracias a su “signo local” podremos diferenciarlos.

Como parte del séquito del impulso sensorial inicial hay que tomar en cuenta las respuestas motoras que se dan conjuntamente con los actos de percepción.

Hasta ahora no se ha tomado en cuenta la inhibición de los impulsos dentro de las conexiones neuronales (séquito). Esto es importante porque da lugar a más posibilidades de diferenciación funcional. Esta característica le agrega la capacidad de que los efectos de tales conexiones sean completamente opuestos.

El significado de las diferencias de los séquitos se puede observar en los efectos resultantes de los impulsos no en el séquito per se. El sistema nervioso se verá afectado por los séquitos de los impulsos entrantes. Así, lo que se produce se hace sucesivamente.

Todos los impulsos o séquitos que evocan los mismo acontecimientos serán incluidos dentro de la misma clase porque generan un efecto particular en común, por lo que se da la clasificación en la cual, donde los impulsos serán los símbolos que representan la clases. Sería totalmente correcto llamar a esto proceso representativo del cerebro. Este mecanismo puede ser observado desde dos puntos de vista:

- Estático: Siendo un aparato clasificador, como por ejemplo, cuando nos referimos a las conexiones entre neuronas donde los impulsos son transmitidos.

- Dinámico: Siendo un proceso clasificador, como por ejemplo, cuando nos referimos a impulsos que se evocan unos a otros.

5. La clasificación de las relaciones entre clases

Las conexiones de las que hemos estado hablando anteriormente pueden darse tanto en los impulsos primarios como en los sucesivos o secundarios. Asimismo, estas conexiones pueden aparecer entre los impulsos como resultado de su surgimiento al mismo tiempo de una forma secundaria o derivada. Esto tiene un gran peso en cuanto a las neuronas que sirven como intermediarias entre las sensoriales y motoras. Las intermediarias formarán parte de diferentes séquitos. En el sistema nervioso central también podemos encontrar impulsos que representan atributos de los impulsos primarios. Estos atributos serán objeto de procesos de clasificación posterior y serán agrupadas en clases. Aquí se explica también el múltiple sentido de esta clasificación: que se da en niveles o etapas sucesivas y que aunque un impulso esté ya clasificado puede volver a ser sometido por este proceso. El carácter múltiple de las clasificaciones produce ilimitada cantidad de diversas combinaciones, logando así un sistema de relaciones complejo entre todos los impulsos.

Es inimaginable la variedad y gradación de las discriminaciones que pueden ser efectuadas por este aparato. Es más, también realizará un trabajo de evaluación porque determina si un impulso dentro de la clase es potencial o efectiva.

Un impulso por sí mismo no puede llegar a generar una cualidad sensorial sólo, cuando se encuentra en grupos, puede adquirir esa capacidad.

La clasificación de acontecimientos (impulsos) distintos que se relacionan de cierta forma entre sí, se da gracias a la combinación diferentes tipos de clasificación múltiple.
Existe una clasificación de la diferencia (o relaciones) entre distintos tipos de clase la cual es cuando la respuesta simbólica por parte del sistema nervioso es la misma aunque ésta sea evocada por diferentes impulsos. Los puntos de inicio de cadenas posteriores pueden estar constituidos por las relaciones hechas de distintos impulsos.
Se puede hacer una organización jerárquica de las relaciones entre impulsos y las clasificaciones de impulsos formando así, solamente dentro de este orden, relaciones diferentes entre los impulsos individuales y los grupales. Estas relaciones (conexiones) son de tipo causal y llegan a formar complejas estructuras y se convierten en objeto de los procesos de clasificación que puede llegar a suceder en varios niveles en donde habrá correspondencia entre las relaciones entre los impulsos inclusivamente y formarán el inicio de procesos de distinción. Hay también pues un nivel de complejidad dentro de este complejo de diferentes relaciones entre los impulsos con carácter ilimitado, que no se distingue por la cantidad de conexiones entre las neuronas en el sistema nervioso central sino por la limitación de nuestra mente para diferenciarlo.
Hay clasificaciones de diferentes grados que se relacionan entre sí, que están compuestas por impulsos que funcionalmente son distintos pero ya sea en grupo o individualmente estos siguen relacionándose entre ellos.
La habilidad de los impulsos individuales para relacionarse con otros grupos que tienen diferente significación funcional ayudará a que éstos a tener una naturaleza individual por sí mismos. Asimismo, ayudará en la organización de las cualidades sensoriales ya que proporcionará un lugar específico tanto a los impulsos individuales como a los grupales dentro de este orden.
Las cadenas de procesos que se realizan de forma sucesiva pueden ser invocadas por propiedades abstractas de las sensaciones y por características sensoriales elementales. Esto se presentar como un problema para explicar los procesos mentales de una forma psicológica.

Por último, debe existir una igualdad entre la asociación de distintos impulsos con las mismas cualidades elementales.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Capitulo 2: Esbozo de la Teoría

Para explicar el proceso en el que intervienen las cualidades sensoriales tenemos que encontrar un sistema en el cual los elementos físicos correspondan de manera isomorfa a las cualidades sensoriales. Es importante entender isomorfismo no como una disposición espacial semejante, sino como un modelo geométrico, en sentido topológico. Es decir, el isomorfismo existe cuando hay atributos formales comunes a las relaciones que conectan los elementos. Esto también se aplica a subgrupos que se consideren como grupo dentro de una estructura más amplia. Sin embargo, el isomorfismo no habla sobre las propiedades de los elementos correspondientes, sólo de sus posiciones. Dentro de la psicología existen tres órdenes isomorfos:

1. El orden físico del mundo externo o de los estímulos:

Nuestro conocimiento de éste no es perfecto.

2. El orden neuronal de las fibras y de los impulsos que transmiten estas fibras:

Parte reconstruida del orden físico total.

3. El orden mental o fenoménico de las sensaciones:

Es el orden de “conocer cómo” no un “conocer qué” del cual sus relaciones no pueden ser estudiadas de forma científica.

No existe isomorfismo entre el primer y tercer orden, pero si hay entre el segundo y el tercero, no entre sus elementos específicamente sino como estructuras.

Se debe establecer que se observa una conexión biunívoca entre impulso y sensación. Es decir, no es biunívoca y, por el contrario, es una conexión variable entre impulsos individuales y sensaciones elementales.

Siguiendo la línea de la lectura, Hayek nos expone el aprendizaje como un proceso empiricista, ya que éste se realiza a través de la experiencia y de los sentidos. Asimismo, nos muestra una breve explicación de la teoría de la formación de las cualidades sensoriales según la cual “cada sensación contiene elementos de interpretación basados en el aprendizaje, una extensión tal por la que las calidades sensoriales se explican enteramente en base a esa interpretación” (Hayek, 2004, p.103).

En el siguiente apartado del capítulo se presentan los aspectos dinámicos y estáticos del orden de las cualidades sensoriales. Los aspectos estáticos se refieren a la existencia simultánea imaginada de diferentes cualidades del conjunto del orden. Por lo tanto, este sistema es una sucesión de imágenes conectadas de manera compleja por relaciones de causalidad. Por otro lado, el aspecto dinámico de las cualidades sensoriales son los diferentes efectos que, las cualidades en diferentes combinaciones, pueden ejercer sobre los acontecimientos y sobre nuestro aprecio de otros elementos de la situación, y así sucesivamente. De igual manera se aplica este principio a al sistema neural correspondiente; es estático cuando es visto como aparato y dinámico cuando se describen los múltiples procesos realizables por el mismo.

Durante ese tiempo, los psicólogos trataron el tema del comportamiento observado y llegaron a la conclusión que no se puede explicar éste sin antes reproducir los procesos que se desarrollan dentro del cerebro.

Existe un proceso por el cual se distinguen los estímulos tanto internos como externos y las respuestas de comportamiento, dándole más importancia a los impulsos sensoriales que a las respuestas motoras. Definir las cualidades sensoriales en términos de sus efectos deja de ser complicado cuando dentro de estos incluimos sus respuestas manifiestas. En cuanto a las cualidades sensoriales que evocan procesos fisiológicos, se dice que “hay diferencias relevantes entre acontecimientos individuales consisten en diferentes acontecimientos inmediatos que ellos mismos producen en diversas combinaciones” (Hayek, 2004, p.107).

Las respuestas manifiestas son el resultado de procesos neurales que no pueden ser contemplados, sólo recreadas a través de lo que sabemos sobre la contraparte mental de éstos. Por lo que los acontecimientos dentro de dichos procesos, considerados como parte de una estructura neural total, pueden demostrar distintas propiedades mentales. Dichas propiedades estructurales son definidas como “aquellas que los acontecimientos poseen sólo en cuanto forman parte de la estructura particular de y que pueden ser en gran medida dependientes de las propiedades físicas” (Hayek, 2004, p.109). A lo que todo esto se refiere es a la importancia de concebir la mente como un todo y que si es entendida como una suma de elementos químicos, neurales y eléctricos no estaríamos hablando de la plenitud de sus capacidades. De la misma forma, dentro de los órdenes es importante considerar el orden de tales elementos no sólo como un conjunto al azar. Concluyendo así, que nuestra mente es la estructura creada a partir de elementos del sistema nerviosos que se encarga de distinguir entre respuestas y estímulos.

Adentrándonos en el capítulo, llegamos al tema de la clasificación, que se refiere a un proceso que crea y reconoce las diferencias físicas entre los elementos que discrimina. La clasificación simple consiste en definir dentro de una misma clase los acontecimientos que generen el mismo efecto y este hecho, será el único criterio que los hace parte de la misma clase; sólo pueden pertenecer a un grupo. Por otro lado, en la clasificación múltiple, los elementos pueden ser considerados como miembros de más de una clase porque hay más de un criterio de clasificación, la cual se puede dar también en torno a grupos no sólo en torno a acontecimientos individuales, siempre y cuando evoquen la misma respuesta. De esta forma, podemos considerar al sistema nervioso como un mecanismo clasificatorio, que organizará los diferentes acontecimientos individuales que son tratados por él como impulsos recurrentes. Estos impulsos no tienen ninguna propiedad individual que los diferencia unos de otros. Es decir, que para el sistema nervioso son inicialmente signos que no han sido interpretados. Lo que se intenta hacer es identificar la posición de los impulsos para que estos correspondan con las relaciones entre las cualidades sensoriales por ellos provocadas. Esto se produce gracias a “un sistema de conexiones a través del cual el impulso puede transmitirse de una fibra a otra; y que se constituirá un sistema tal de conexiones estructuralmente equivalente al orden de las cualidades sensoriales” (Hayek, 2004, p.117). El desarrollo de la clasificación dentro del sistema nervioso central se complica cuando tomamos en cuenta la transmisión de impulsos de neurona a neurona como parte del proceso. Por último, cabe mencionar que las cualidades sensoriales son determinadas por el sistema de conexiones por el cual los impulsos se transmiten de neurona a neurona; estas cualidades no son asignadas desde un principio. El sistema de conexiones neurales antes mencionado es obtenido a lo largo del desarrollo de las especies y el individuo a través de la experiencia y el aprendizaje. Por lo que los fenómenos mentales son el resultado de las sensaciones producidas por los impulsos fisiológicos.

jueves, 13 de agosto de 2009

La Naturaleza del Problema

En la introducción y en el inicio del primer capítulo “La naturaleza del problema” del libro El orden sensorial, Friedrich A. Hayek empieza dando una explicación acerca de la relación entre los acontecimientos mentales y acontecimientos físicos. Asimismo, se nos introduce a la naturaleza y el origen de los acontecimientos mentales que poseen cualidades sensoriales constituyentes de un orden, siendo estas cualidades definidas como “todos los diferentes atributos o dimensiones respecto a los cuales diferenciamos nuestras respuestas a estímulos diferentes. Incluyendo así, los diferentes atributos de una sensación”. (Hayek, 2005, p. 44-45).
En el segundo apartado del capítulo se define al mundo fenoménico como la representación mental y sensorial del mundo físico. Hoy en día las ciencias dejan a un lado la manera en que percibimos los objetos, para concentrarse en explicar las relaciones que se establecen entre éstos. Los órdenes son una forma de clasificación de las cosas que se encuentran en nuestro alrededor. Son dos: el físico y el sensorial, ambos pueden parecerse uno a otros en cierto modo pero a la vez ser distintos y completamente apartados El primero es aquel que abarca las características sensoriales, es decir, es un orden de nuestras experiencias y, en éste, los acontecimientos se clasifican según sus cualidades sensoriales como el color, olor, sensación, etc. Engloba los efectos que los objetos externos tienen sobre nosotros y suele ser conocido como: mundo subjetivo, sensorial, sensible, perceptivo, familiar, conductista o fenoménico. En cambio, el orden físico clasifica los mismos acontecimientos y otros más, pero lo hace según los sucesos externos que éstos produzcan al relacionarse con otros. Además, estudia los efectos que tienen unos sobre otros (acontecimientos). Es conocido también como objetivo, científico, geográfico físico o constructivista. Ambos ordenes sirven para clasificar y ordenar el mundo que nos rodea. No existe una correspondencia de los elementos dentro de ambos, ya que pueden parecer el mismo estímulo para nuestra percepción sensitiva pero al mismo tiempo pueden estar clasificados como objeto totalmente distinta en el mundo físico. Cabe mencionar que se puede tomar al orden mental dentro del orden físico. También se utilizan procedimientos científicos para “desenmascarar” acontecimientos que se nos muestran engañosas (así como las ilusiones ópticas) y demuestran cómo cosas que se nos presentan como iguales son, según el orden físico, totalmente diferentes.
Es importante resaltar que a lo largo de la historia se ha tratado de definir ambos órdenes con diferentes conceptos, pero siempre se llega a lo mismo, al problema de la relación entre ambos, por lo que se plantean dos concepciones. Por un lado, las ciencias físicas intentan cambiar la forma que nosotros describimos los acontecimientos por una que nos permita describirlas adecuadamente. Por el otro, la psicología teórica intenta explicarnos el por qué los mismos acontecimientos que forman parte de un orden físico, a la hora de manifestarse en el orden sensorial, parecen ser de un orden diferente. Siendo asi la problemática principal la cuestión de por qué los objetos se nos presentan de la manera que lo hacen. Además, ésta trata de explicar las cualidades que pertenecen al mundo sensorial y se encarga de estudiar la experiencia al conocer el mundo externo. Por último, se puede establecer que la psicología se encarga de reconstruir el mundo a partir de lo que ya está definido por las ciencias físicas ya que éstas sólo pueden proporcionar una explicación parcial del mundo. Además, la psicología muestra “el por qué y el cómo, nuestros sentidos clasifican estímulos físicos similares, a veces como semejantes y otras como diferentes, y por qué estímulos físicos diferentes parecen a veces similares y otras diferentes.”(Hayek, 2004, p. 53)
En el tercer apartado del capítulo, el autor se encarga de definirnos los términos: estímulo, impulso y teoría de la energía específica de los nervios y el proceso por el cual el estímulo viaja desde la fuente hasta la percepción. Primeramente, el estímulo es definido como el acontecimiento externo al sistema nervioso que produce una activación de las fibras nerviosas que se transmite a otro punto del sistema nervioso. No se debe distinguir a los estímulos en base al efecto que tiene sobre nuestro organismo, sino en base a la clasificación dada por las ciencias físicas. A diferencia del estímulo, el impulso, es el efecto producido en la fibra nerviosa. En cuanto a la teoría del principio de energía específica de los nervios, se puede establecer brevemente que las características físicas de los estímulos que resultan en un impulso no son las que determinan la sensación, sino es una propiedad del impulso en sí que cuando atraviesa las fibras nerviosas se encarga de determinar las diferencias sensoriales. Algunas cosas que pueden contribuir a esto son la estructura y la posición de la fibra que transmite el impulso.
En la cuarta parte del capítulo se explica la relación de las cualidades físicas de los estímulos y de qué formas, éstas afectan las diferencias y similitudes en el orden sensorial. Son diferentes estímulos físicos los causantes de sensaciones diferentes, pero a la vez, estímulos físicamente similares pueden causar cosas distintas. Es por ésto que se puede establecer que las cualidades físicas no determinan exactamente las cualidades sensoriales. Por consiguiente, es importante definir lo que es la mente. Ésta es “un orden particular de un conjunto de acontecimientos que tienen lugar en cierto organismo y que en cierto modo están relacionados con el orden físico de los acontecimientos del entorno (aunque no son idénticos al mismo)” (Hayek, 2005, p. 65). Además, la mente se encarga de desempeñar un papel importante en la discriminación de estímulos.
A lo largo de este capítulo hemos hablado acerca del orden sensorial y qué tiene que ver éste con nuestra mente. Pero, se debe aclarar que éste posee un orden relacional ya que nuestra mente es el conjunto de las relaciones que encontramos en el orden fenoménico. También en la continuación del capítulo, se menciona a los atributos intersensoriales de las modalidades de las cualidades, los cuales pueden variar o no. Esta es razón por la que algunas veces se utilizan representaciones metafóricas como un color cálido o un olor acido, entre otros, refiriéndose a estos atributos intersensoriales. Al final de esta parte se habla acerca de la sinestesia, que es cuando una sensación evoca a otra y esta, a la vez, estimula un sentido diferente. De la misma forma que se da la sinestesia, las cualidades sensoriales pueden estar relacionadas con ciertas conexiones entre ambos órdenes. Además, casi todas las cualidades sensoriales son consideradas como agradables o desagradables, buenas o malas y todas las cualidades mentales están relacionadas entre sí.
En la sexta parte del capítulo se habla de la experiencia propia y la colectiva. Se realiza una distinción entre ambas, de cómo éstas funcionan y cómo trabajan de diferentes formas en cuanto a nivel consciente e inconsciente. El orden de las cualidades sensoriales puede reconocerse una vez ya haya estado presente en la mente humana, es decir, en la consciencia. Sin embargo, éstas subsisten incluso más allá de la consciencia. De la misma manera, la clasificación consciente de los estímulos se dá de una forma muy parecida en la mente de todas las personas, a través de diferentes procesos y siendo ayudada por la experiencia. Personas como los conductistas intentaron eliminar este problema de la existencia del orden cualitativo de los fenómenos mentales.
El octavo apartado del capítulo intenta explicar el problema desde el punto de vista de una escuela específica de pensamiento: el “behaviorismo”. Esta escuela niega completamente la existencia de la percepción sensorial, limitando su estudio al del comportamiento humano. Al tratar de ser objetivos, los behavioristas prescindían totalmente de información de cualidades mentales objetivas obtenidas de la experiencia subjetiva: “no tenían en cuenta precisamente aquel fenómeno que da lugar a la existencia de un orden mental distinto” (Hayek, 2004, p. 81). Los behavioristas pretendieron que las cualidades fenomenológicas sean tomadas totalmente aparte a sus consideraciones.
Al final del capítulo y para concluir se explica un extremo opuesto al behaviorismo, el cual sostiene que las características absolutas de las sensaciones no se pueden explicar, pero sí las diferencias entre los efectos de los estímulos; por lo que las sensaciones solamente serán conocidas al momento de ser experimentadas. A lo que se refiere es que no podemos plantearle cuestiones concretas acerca de las cualidades sensoriales a una persona que no haya sido expuesta directamente a estas. Pensar que las cualidades sensoriales son de carácter absoluto es una cuestión que no puede ser concebida con precisión. Es decir, nunca seremos capaces de explicarlas en su totalidad por su numerosidad y variabilidad. Sin embargo, no deja de ser importante pues de ahí se deriva el principio por el cual la mente trabaja, lo cual plantea el problema de que si las todas las personas experimentan del mismo modo estas características de los objetos.
Además, según esta corriente, no se puede llegar a conocer completamente algún fenómeno simplemente al entender sus características y atributos físicos, es imprescindible también adquirir una comprensión de los atributos sensoriales del fenómeno. Así pues, la experiencia logrará transmitirnos mucho más que una mera descripción del mismo acontecimiento y se llegará a reconocer la importancia relativa de las cualidades de los acontecimientos porque, a través de ellas, se logra explicar ciertos atributos que son completamente relativos como la posición espacial.

Referencia
Hayek, F. (2004) El orden sensorial: Los fundamentos de la psicología teórica. Unión Editorial: Guatemala